¿Cuáles son los motivos de su aparición?

El estrés de la piel debido a un gran estiramiento en la zona abdominal, mamas, muslos y glúteos durante el embarazo.
Crecimiento rápido durante la adolescencia.
Cambios de peso bruscos (descenso o ascenso) o muy significativos.
Desequilibrios hormonales.