Preguntas Frecuentes

Migraña y jaqueca son dos términos idénticos que definen un tipo de dolor de cabeza caracterizado por crisis periódicas que cursan con dolor generalmente hemicraneal.

La migraña es un motivo de consulta frecuente debido a la gravedad de las crisis y además porque predominan en las etapas más productivas de la vida de una persona.

Desde el punto de vista epidemiológico, entre un 10% -15% de la población padecen migraña, y dentro de ella es más común en la mujer, en relación 4 / 1.

El 80% de los pacientes presenta su primer episodio de dolor antes de los 30 años y menos del 3% tienen su primer ataque de dolor después de los 50 años.

Dependiendo de qué sintomatología neurológica acompaña la migraña, la podemos clasificar en:

– Migraña sin aura
– Migraña con aura
– Migraña basilar
– Migraña hemipléjica
– Migraña retinal
– Migraña crónica

Hay muchos tipos de cefaleas o dolores de cabeza. Estos pueden estar causados por diversos factores; tales como puede ser la alimentación; el calor; la fiebre; la hipertensión; las gripes; por meningitis; por traumatismos craneoencefálicos; también por tumores cerebrales, etc. Es importante distinguir entre la migraña o la jaqueca y las cefaleas de otros tipos.

En la migraña el dolor es de moderado a intenso, de instalación rápida, progresivo, en un 50% hemicraneal, pulsátil, empeora con el ejercicio y se acompaña frecuentemente de fotofobia y sonofobia. Por todo lo anterior es que quien sufre de migraña, prefiere estar quieto, acostado, en un lugar oscuro y sin ruidos.

La migraña puede ser precedida de lo que llamamos pródromos los cuales son una serie de síntomas o sensaciones diversas y muchas veces sutiles que suelen presentarse el día antes del dolor. A modo de ejemplo: cambios de humor; bostezos; retención de líquidos ó avidez por ciertos alimentos.

La migraña influye negativamente en la calidad de vida de quien la sufre, de ahí la importancia de que deba ser tratada con interés.

Es importante valorar factores predisponentes, tales como el estrés.

En caso de estar frente a un episodio migrañoso leve, en esos casos utilizar analgésicos del tipo paracetamol y de ser episodios más intensos, deben emplearse los  AINE (antiinflamatorios No esteroideos) de rápida absorción como el Ibuprofeno (600 – 1200 mg).  Si no hay respuesta con estos fármacos puede estar indicada la asociación con tartrato de Ergotamina. Importante: mantenerse en reposo, y dentro de lo posible permanecer en lugares sin ruidos y oscuros.

Es bastante común tener dolores de cabeza producidos por la tensión muscular cuando estás embarazada, especialmente en los primeros tres meses. El dolor de cabeza tensional —el más frecuente— puede manifestarse como una presión o un dolor constante en ambos lados de la cabeza o en la parte posterior del cuello. Si sufriste antes este tipo de dolor de cabeza, el embarazo puede hacer que este problema empeore. Los especialistas no conocen con exactitud la causa por la cual los dolores de cabeza tienden a ser más frecuentes durante el embarazo, pero una explicación probable, puede estar relacionada con los cambios hormonales que se están produciendo en tu cuerpo. En general durante el embarazo se recomienda disminuir el consumo de cafeína, que puede aumentar las molestias. En la mayoría de las mujeres embarazadas, los dolores de cabeza tienden a disminuir o incluso a desaparecer durante el segundo trimestre, se estabilizan las hormonas y el cuerpo se acostumbra a su nuevo estado.

Es conveniente consultar a su médico de cabecera acerca de cuáles medicamentos debe tomar, de acuerdo al tipo de dolor que tenga.